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Juez Peinado recibe más correos de Telefónica sobre el software investigado

Telefónica entrega al juez Peinado más correos de reuniones sobre el software investigado

La investigación judicial sobre la cátedra extraordinaria de la Universidad Complutense incorpora ahora nuevos documentos destinados a aclarar cómo surgió, evolucionó y hacia dónde se dirigió un proyecto tecnológico que permanece bajo sospecha. La entrega de correos electrónicos por parte de Telefónica coloca de nuevo la atención en las reuniones y trámites vinculados con la plataforma digital creada dentro de ese entorno académico.

El proceso judicial que examina la creación y la gestión de una plataforma tecnológica ligada a una cátedra extraordinaria de la Universidad Complutense de Madrid sigue su curso con la incorporación de nuevos documentos. En esta etapa de la instrucción, la empresa Telefónica ha entregado al juzgado un lote adicional de correos electrónicos que, según figura en la causa, ponen de manifiesto reuniones y comunicaciones relacionadas con el desarrollo del software investigado. El magistrado instructor ya ha recibido esta documentación y ha dispuesto su envío a la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil para su correspondiente examen.

La investigación se orienta a esclarecer si aquel proyecto digital, concebido en un inicio como una herramienta perteneciente a la universidad, pudo haber sido empleado o administrado de manera impropia. De forma específica, se analiza si se produjo una utilización indebida de un recurso creado con el apoyo de entidades privadas y bajo el amparo de una cátedra académica, junto con la posible aplicación de fondos públicos para favorecer intereses ajenos a la propia institución universitaria.

El requerimiento judicial y la respuesta de Telefónica

El desarrollo más reciente del caso surge a raíz de una petición formal del titular del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid, que requirió a Telefónica datos pormenorizados sobre las reuniones celebradas en torno a la plataforma digital creada para la cátedra extraordinaria. En particular, el juez pidió agendas, actas y cualquier material que permitiera reconstruir el registro de encuentros, las decisiones técnicas y las líneas de trabajo fijadas a lo largo de dicha colaboración.

En su respuesta, la compañía de telecomunicaciones explicó que no dispone de actas o agendas formales de dichas reuniones, al tratarse de una colaboración de carácter técnico y no institucionalizada bajo protocolos administrativos estrictos. No obstante, precisó que sí se conservan correos electrónicos intercambiados entre los miembros del equipo implicado, en los que se mencionan convocatorias, temas tratados o asuntos que se pretendían abordar en los encuentros relacionados con el software.

Estos correos, ahora incorporados al procedimiento, han sido considerados relevantes por el instructor, quien decidió remitirlos en formato digital a la UCO para que formen parte del análisis pericial que se está llevando a cabo. El objetivo es determinar el grado de implicación de las distintas partes, la naturaleza de las decisiones adoptadas y el contexto en el que se desarrolló el proyecto tecnológico.

El surgimiento y la finalidad de la plataforma digital analizada

Uno de los componentes esenciales de la investigación gira en torno al itinerario que siguió la plataforma digital tras su desarrollo. De acuerdo con lo recogido en las diligencias, el software se ideó como un producto cuya titularidad pertenecía por completo a la Universidad Complutense de Madrid. No obstante, con el transcurso del tiempo, la herramienta acabó ubicada en una página web registrada a nombre de Begoña Gómez, lo que generó incertidumbre respecto a la adscripción adecuada del proyecto.

Este aparente cambio de titularidad constituye uno de los puntos que el juzgado intenta aclarar, y la situación trasciende un simple asunto técnico o burocrático, abarcando también la posible utilización inapropiada de un activo creado con la intervención de una gran empresa y otras entidades dentro del marco de una cátedra universitaria que actualmente ya no opera.

La plataforma mencionada fue creada de forma desinteresada por Telefónica junto con otras compañías, tal como ha indicado la propia empresa. Ese enfoque inicial sin fines de lucro se vuelve un elemento decisivo en la investigación, ya que abre interrogantes sobre las razones y el modo en que un proyecto ideado para propósitos académicos y sociales terminó desligándose de la universidad que lo había impulsado.

El papel de las comunicaciones electrónicas en la causa

Los correos electrónicos entregados recientemente adquieren especial relevancia porque permiten reconstruir, al menos parcialmente, la dinámica de trabajo entre los distintos actores implicados. Aunque no sustituyen a actas formales, estas comunicaciones pueden ofrecer indicios sobre la frecuencia de las reuniones, los temas abordados y las personas que participaron en la toma de decisiones.

Según la información integrada en el procedimiento, varios de los mensajes aluden a aspectos específicos que se buscaba abordar en las reuniones dedicadas al desarrollo del software, mientras que otros recogen intercambios operativos vinculados con funciones técnicas de la plataforma. En conjunto, este grupo de correos se convierte así en una vía indirecta para comprender cómo se organizó la labor y hasta qué punto se ejercía control sobre el proyecto.

El magistrado instructor considera que este material puede resultar determinante para esclarecer si las actuaciones se ajustaron a los fines declarados de la cátedra o si, por el contrario, se desviaron hacia un uso distinto al previsto. De ahí que haya solicitado a la Guardia Civil un informe detallado que valore el contenido de las comunicaciones y su posible relevancia penal.

La actuación de la Guardia Civil y la investigación en marcha

La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil ya ha recibido la documentación enviada por el juzgado y actualmente revisa minuciosamente el contenido de los correos electrónicos, centrando su labor en evaluar los mensajes desde un enfoque técnico y jurídico para detectar eventuales irregularidades, posibles vínculos de dependencia y responsabilidades concretas.

Este análisis no solo revisa si hubo reuniones, sino que también procura situar las comunicaciones dentro del contexto más amplio de la causa. La UCO tendrá que esclarecer si los correos revelan un control real del proyecto por parte de individuos externos a la universidad o si respaldan la idea de un empleo inadecuado de recursos asociados a la cátedra extraordinaria.

El documento que prepare la Guardia Civil resultará decisivo para definir los próximos pasos del procedimiento. Según las conclusiones que se extraigan, el juez podría ordenar diligencias adicionales, requerir documentación complementaria o incluso extender la investigación a otras personas o entidades vinculadas con el proyecto.

Los mensajes de correo adicionales y la referencia a una eventual malversación

Además de los mensajes ya remitidos, ha trascendido que Telefónica localizó en sus servidores otros correos electrónicos en los que figura como emisora o receptora una asesora de la esposa del presidente del Gobierno, adscrita a Presidencia. Estos correos, según se ha señalado en el marco de la investigación, podrían resultar relevantes para una de las líneas más sensibles de la causa.

En concreto, el procedimiento también analiza si determinadas gestiones relacionadas con la extinta cátedra extraordinaria pudieron implicar un uso indebido de recursos públicos. La investigación trata de dilucidar si existió un posible delito de malversación de caudales públicos, en relación con las funciones desempeñadas por personal vinculado a la administración en actividades asociadas al proyecto académico.

En este contexto, los correos adicionales podrían ofrecer detalles sobre cómo se llevaron a cabo las gestiones, el nivel de participación de cada actor y la existencia —o ausencia— de una clara división entre las funciones públicas y las tareas asociadas a la cátedra, y aunque estos mensajes no profundizan exclusivamente en el desarrollo técnico del software, su contenido puede contribuir a esclarecer posibles responsabilidades tanto administrativas como penales.

Una investigación que permanece abierta y en constante desarrollo

El caso continúa en fase de instrucción, lo que implica que no se han establecido conclusiones definitivas ni responsabilidades formales. La incorporación de nueva documentación refleja que el proceso sigue abierto y que el juzgado está agotando las vías necesarias para esclarecer los hechos con rigor.

Desde la óptica judicial, el examen minucioso de las comunicaciones electrónicas se ha vuelto una práctica frecuente para reconstruir decisiones y dinámicas internas en proyectos de gran complejidad. En este caso, los correos de Telefónica constituyen otra pieza dentro del rompecabezas destinado a esclarecer si la creación y la administración de la plataforma se llevaron a cabo conforme a la normativa vigente.

A la espera de los informes de la Guardia Civil y de que puedan surgir nuevas diligencias, la investigación continúa avanzando con prudencia, centrada en esclarecer cómo se desarrolló el proyecto tecnológico, qué papel asumió cada parte implicada y si se hizo un uso adecuado de los recursos asociados a una cátedra universitaria que ya ha dejado de existir.

La entrega de nuevos correos electrónicos amplía el marco probatorio de una causa que examina no solo un proyecto informático, sino también las fronteras entre colaboración público-privada, actividad académica y responsabilidad en el uso de recursos. El desenlace dependerá de la valoración judicial de la documentación y de los resultados del análisis técnico en curso, en un proceso que continúa marcando la agenda informativa y judicial.

Por Otilia Adame Luevano

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